Cuidar tus dientes no tiene que ser complicado: revisiones, caries detectadas a tiempo y limpiezas que te ahorran tratamientos más molestos. Preferimos el tratamiento más sencillo que resuelva tu caso, sin ir más allá de lo necesario. Así se cuidan los dientes durante más años, con menos intervenciones.
Miramos dientes, encías y el historial de tu boca antes de proponer nada.
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Plan por escrito
Te explicamos qué hace falta y te damos el presupuesto detallado.
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Tratamiento conservador
Empastes u otras soluciones sencillas para resolver el caso con lo mínimo necesario.
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Revisiones periódicas
Volvemos a verte con la frecuencia que tu boca necesite, para adelantarnos a la próxima caries.
Materiales y tecnología
Empastes del color del diente, sin pasarnos
En odontología conservadora, menos es más. Usamos composites del color del diente que se integran sin que se note el empaste, y preferimos la técnica mínimamente invasiva: conservar todo el diente sano que se pueda en lugar de recortar de más.
Composite estético
Empastes del color del diente que quedan disimulados y no se notan al sonreír.
Mínimamente invasivo
Retiramos solo lo dañado y conservamos el máximo de diente sano.
Prevención de verdad
Flúor y revisiones para que la próxima caries no llegue a aparecer.
Nuestro equipo
La prevención es cosa de María Felip
En la Clínica González Lemonnier, María Felip Alandi es la higienista que se ocupa de las limpiezas y de que salgas con pautas claras para el día a día. El diagnóstico y los tratamientos siguen en manos de las doctoras.
Una revisión a tiempo suele ser la parte barata de la odontología: una caries pequeña se arregla con poco, mientras que dejarla avanzar casi siempre acaba en algo más caro y más largo. Si el sangrado de encías ya es algo habitual, conviene mirarlo aparte con un tratamiento de encías.
Y cuando ya faltan piezas, las reponemos con prótesis fijas o removibles o con implantes dentales, según tu caso. No publicamos cifras aquí porque cada boca necesita cosas distintas: lo que sí tienes es un presupuesto por escrito tras la revisión, sin compromiso.
El presupuesto detalla siempre qué se trata y por qué, aunque después decidas no seguir adelante. Pide tu revisión y te lo preparamos sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene una revisión?
La pauta general es al menos una revisión al año, aunque en muchos casos recomendamos cada seis meses. La frecuencia exacta depende de tu boca: se ajusta en la propia revisión, sin fórmulas iguales para todos.
¿Los empastes duelen?
Un empaste no debería dolerte durante el tratamiento: trabajamos con anestesia local cuando hace falta. Después es normal notar algo de sensibilidad unos días, que suele remitir por sí sola.
¿Puedo tener caries sin dolor?
Sí, es habitual: muchas caries no duelen hasta que están bastante avanzadas. Por eso las revisiones periódicas importan tanto, porque permiten detectarlas antes de que el diente avise.
¿Cada cuánto una higiene?
Muchos pacientes van bien con una limpieza al año, aunque si tienes las encías sensibles o tiendes a acumular sarro puede convenir cada seis meses. Te lo concretamos en tu propia revisión.
¿Qué pasa si espero a que duela?
Cuando la caries ya duele, suele estar bastante avanzada: es posible que necesites una endodoncia. Por eso conviene adelantarse con revisiones, antes de que el diente te dé el aviso.